jueves, 23 de febrero de 2017

Matate, matame.

Quiero que te mates en mis curvas. Que corras a velocidades inimaginables en ellas. Que seas el bólido que las recorra de cabo a rabo una y otra vez hasta aprendérselas de memoria. Quiero que hagas un mapa de mis baches, mis montes, mis acantilados... Que seas experto en perderte en ellos, mil veces, sabiendo volver sólo para llevarme contigo. Hazme sentir el vértigo del zigzag que dibujan de forma incansable mis senderos. Adentrate en mis cavernas, sé que no le tienes miedo a la oscuridad.  Quiero que te mates en mis curvas y que me mates contigo.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Ojalá.

Y siento que estoy lejos, muy lejos del mundo que me rodea.
Puede que mi cuerpo esté aquí, en esta isla, encerrado, pero mi corazón y mi alma vuelan libres en otro sitio.
Hoy he visto una foto de gente conocida, en un sitio conocido, hace pocos días... Y he sentido que no estaba en el mismo sitio que ellos. Que vivía en otra ciudad, en otro sitio que no era este.
Para que os hagáis una idea; cómo si estuviera en otro país, incluso.
Y me gusta la sensación, lo que no me gusta es que no es real, no estoy en donde quiero estar, físicamente hablando.
No estoy con quien quiero estar... Se me hace raro seguir aquí.
Sí, soy libre por dentro, vuelto alto y lejos... Pero también quiero sentirlo en la piel, en el mundo físico.

Quiero irme...

martes, 21 de febrero de 2017

Quererte.



Y mira tú, que casualidad más bonita el haberte encontrado en este mundo.
Qué bonito haber sido capaz de ver la luz en esos ojos verdes cómo el más profundo bosque, ese que sólo brilla si de verdad puedes verlo.
Qué bonito es disfrutar de tus caricias, una y otra vez, sin descanso.
Qué bonita es tu sonrisa, haciéndome feliz sólo con verla de soslayo.
Qué bonito es tu contorno a contra luz mientras duermes.
Qué bonito es quererte, cada día más, cada día más fuerte.
Qué bonito eres tú, mi vida y que bonita es mi vida contigo.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Dibujarnos.

Quiero que me dibujes con tus manos. Que tus dedos perfilen mi silueta, que tu boca cree mis contornos y que tus ojos adivinen los colores de mi cuerpo, mi pelo, mis ojos... Ser tu obra de arte, tu mayor creación, que seas mi Picasso, mi Miguel Ángel.
Anhelo que me adivines en la oscuridad, que me moldees entre suspiros.
Que si he de ser inventada, sea por ti y tus ganas de tenerme.
Quiero que mi cuerpo sea el culmen de tu creatividad, dar rienda suelta a la locura de tu artista interior y que este tome el mando para hacerme su musa de carne y hueso. Una musa creada para amarla, para tenerla, para ser suya.
Dibújame y, luego, déjame dibujarte, porque créeme, nadie va a saber con tanta exactitud cómo yo dónde están todas tus líneas.

sábado, 11 de febrero de 2017

A veces es mejor así.

Y, ¿qué quieres que te diga? Hay cosas que simplemente nunca vuelven a ser igual, por mucho que se pida perdón o se intente arreglar.
Me da pena, a veces echo de menos esos momentos, pero, todo tiene su tiempo y yo ya no vuelvo atrás.
La vida cambia, cambian las personas, cambian las circunstancias, cambia todo... Pero no por ello vamos a crear un drama, ¿no? Quedate con lo bonito, lo vivido, lo aprendido y experimentado, no te lamentes de un final, que, al fin y al cabo, no es un adiós sin retorno.
Simplemente, ya no será cómo antes.
Estoy donde quiero estar, estoy donde buscaba estar, pensaba que formarías parte de ello, pero no, por lo visto, la vida quiso que al final fueramos parte de mundos distintos. Si en algún momento nuestros caminos estuvieron entrelazados fue sólo para ayuda mutua y poder seguir hacia adelante, pero no para quedarse unidos.
No niego que sigue habiendo cariño, no soy un monstruo, pero... A veces es mejor dejar las cosas donde están y no forzarlas o podría salir peor.
Que te vaya bien, sé que lo hará y que serás feliz, igual que yo, sólo que esta vez no lo sabremos.